TEMEN ENCONTRAR LO PEOR EN RUINAS DEL PENAL DE TOPO CHICO

TEMEN ENCONTRAR LO PEOR EN RUINAS DEL PENAL DE TOPO CHICO

Por Martín Takagui La negra historia del penal de Topo Chico en la capital de Nuevo León llegó a su fin con el desalojo de los reos que quedaban y

PITBULL ATACA Y LE ARRANCA LOS BRAZOS A CIEGO
DESESPERADA POR SU SECRETO EMBARAZO SE TIRA DE UN PUENTE
MUERTE Y DEVASTACIÓN DEJA TSUNAMI EN INDONESIA

Por Martín Takagui

La negra historia del penal de Topo Chico en la capital de Nuevo León llegó a su fin con el desalojo de los reos que quedaban y en donde se escribieron episodios sangrientos que en pocas cárceles mexicanas se han visto, pues los motines, enfrentamientos, asesinatos y fugas fueron la constante en los últimos 76 años.

A una semana de haber sido trasladados a otros penales todos los reos que permanecían, las autoridades comenzaron a sacar basura, escombros y desechos de los peores delincuentes que han sido recluidos en ese lugar, pero las autoridades no han descartado que habrán de encontrarse fosas clandestinas de reos, celadores y servidores públicos que entraron a la fortaleza y nunca se les volvió a ver.

El Penal de Topo Chico fue inaugurado en 1943 por el General Bonifacio Salinas Leal y está ubicado sobre la avenida Rodrigo Gómez, en la colonia Morelos, en Monterrey.

El 27 de marzo de 1980 un motín cobró la vida del entonces director Alfonso Domene Flor Millán, apresado por reos juntos con sus secretarias. El incidente violento fue controlado, pero el funcionario fue asesinado en el sitio.

El 10 de febrero del 2016, la rivalidad de los carteles del Golfo y los Zetas dejaron un saldo de 49 muertos.

A bordo de 30 camiones,  900 reos de ese centro penitenciario fueron trasladados al Penal de Apodaca en donde se acondicionaron dos nuevos módulos para darles cabida.

A través de un comunicado, el gobierno estatal detalló el operativo  en el que participaron efectivos de Fuerza Civil, Fuerza Penitenciaria, la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Policía Federal y Protección Civil.

La Agencia de Administración Penitenciaria fue la encargada de coordinar la labor de traslado al Penal de Apodaca, en donde se acondicionaron dos nuevos módulos para los nuevos inquilinos, mientras tanto, desde el aire, con helicópteros y por tierra, con un fuerte operativo, de agentes del orden armados hasta los dientes se vigiló todo el camino.

Una vez que se vació el legendario penal, arribaron hasta el lugar elementos de diversas corporaciones y del gobierno del estado de Nuevo León, quienes comenzaron una serie de excavaciones en busca de eventuales fosas clandestinas. Pues la desaparición de personas que entraban al lugar eran casos cotidianos.

También recordamos en Sirena Roja otros episodios violentos como el de febrero de 2016, cuando 49 prisioneros murieron en un motín luego de que dos facciones del cártel de Los Zetas se enfrentaron. Adentro del penal, las autoridades encontraron celdas lujosas con saunas, aire acondicionado, refrigeradores, acuarios, un bar y estantes con comida.

El actual gobierno dio a conocer que las administraciones estatales anteriores no habían actuado para combatir la situación pese a saber que el penal estaba sobrepoblado y fuera de control.