SUSTITUYEN LINCHAMIENTOS Y JUICIOS SUMARIOS A LAS INSTITUCIONES

SUSTITUYEN LINCHAMIENTOS Y JUICIOS SUMARIOS A LAS INSTITUCIONES

Los linchamientos son venganzas impunes que se contagian de un pueblo a otro La justicia oifical ya no sirve, nadie confía en la policía, hoy l

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  • Los linchamientos son venganzas impunes que se contagian de un pueblo a otro

La justicia oifical ya no sirve, nadie confía en la policía, hoy las venganzas sociales son letales. Muertos, quemados, apedrados, apaleados, por  una simple acusacion al aire, la turba enloquece y las vidas se acaban.

México vive una crisis de inseguridad y de confianza en las instituciones, una demanda no es suficiente, un encarcelameinto es poca cosa para las víctimas de los delitos; tampoco es la opción justa  para quienes suponen que una persona o un grupo de personas son sospechosas. Los juicios sumarios son una constante desde hace varios meses.

Pareciera que el tiempio se regresó hasta la Edad Media, en las comunidades, en los municiopios y en las rancherias así como en los autobuses de transporte público y peseros la justicia de la calle es la que manda, cualquier movimiento en falso conlleva la pena de muerte.

Los linchamientos no son otra cosa que asesinatos colectivos en donde el responsable es “fuente ovejuna”.

De acuerdo con las cifras hemerográficas del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Azcapotzalco, de 1997 a 2014 se tienen contabilizados 366 linchamientos, siendo los estados de México, Puebla, Morelos, Oaxaca, Chiapas y Ciudad de México dónde se registra la mayor incidencia.

En los últimos tres años, el número de casos en el país creció con respecto a las dos décadas anteriores; hasta la primera semana de septiembre se registraron 187 “ejecuciones multitudinarias”, creciendo un 300 por ciento en los últimos ocho años.

Miedo, sed de venganza y justicia, son las razones del incremento en el número de agresiones en el país y las causas que más están asociadas con esta practica son los robos, ya que este delito se repite de manera constante y por ello crece el hartazgo y la indignación de la población, aseguran especialistas.

El sistema es tan efectivo que se ha llegado a pensar la mala fe de algunos que buscan venganza por asuntos personales y entre la turba nadie es el promotor, todos son los ejecutores y nadie resulta responsable. Homicidios impunes, linchamientos públicos y quemazones de vivos, el coraje de la turba es insaciable dejan de golpear hasta que los cuerpos quedan inertes.

Las redes sociales influyen y juegan un papel protagónico en estas acciones y a través de ellas es como la familia de las víctimas se entera como fueron ejecutados en juicios sumarios, debido a las trasmisiones en vivo que hacen a través de los dispositivo móviles de los verdugos y la multitud.

El linchamiento ocurre cuando en una comunidad se genera pánico y alerta por la violencia, como puede ser robo, secuestro o rapto de niños, los factores que los desencadenan son la incidencia delictiva, impunidad y percepción de inseguridad, así como información falsa que se difunde a través de portales en internet.

Existen síntomas sociales de los riesgos de linchamiento cuando se detecta “el vigilantismo” que es cuando a través de mantas y lonas en lugares públicos aparecen con advertencias a delincuentes. Las sociedades están dispuestas a todo y solamente se necesita que alguien encienda la mecha con un grito de alerta para que se desate el fenómeno por el cual personas ajenas a las instituciones  llevan a cabo tareas de patrullaje, retención, represión y juicio sumario en la plaza pública donde muchas veces ni la policía puede parar a la turba.

En muchos de los casos las víctimas de linchamiento han sido arrebatadas a las instituciones, las multitudes destruyen las cárceles municipales, los centros de detención regionales, violan las rejas y ahí se inicia el interrogatorio público que de nada sirve para evitar la masacre.

Según la ley islámica los castigos por consumo de drogas, sodomizar, robar o la infidelidad femenina se castiga con juicios sumarios en donde se decide la manera en que debe morir la víctima, la herramienta mas usada por su facilidad de adquisición son las piedras para la ejecución.

La sofisticación de la parajusticia tiene un antecedente histórico conocido como juicios sumarios. Expertos en criminología y justicia criminal, pone en entredicho la justicia sumarial como elemento legal (y legalizado) de algo que, precisamente, adolece de falta de garantismo y formalidades para salvaguardar la legalidad, con el objeto único de acelerar los procesos judiciales.