“SOY COMUNICÓLOGA Y PENSABA QUE LA POLICÍA NO HACÍA NADA”

“SOY COMUNICÓLOGA Y PENSABA QUE LA POLICÍA NO HACÍA NADA”

El periódico ‘El Universal’, publicó una entrevista con una ex alumna de los 603 egresados de la Universidad de la Policía de la Ciudad de México. Una

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El periódico ‘El Universal’, publicó una entrevista con una ex alumna de los 603 egresados de la Universidad de la Policía de la Ciudad de México. Una mujer de 28 años, quien también es egresada de la licenciatura de ciencias de la comunicación

Cuando era niña, María Rosas pensaba que los policías “no hacían nada”, pero hoy es una de las cadetes graduadas con el mejor promedio de la Universidad de la Policía de la Ciudad de México.

Acompañada de su esposo, sus padres y una tía, la uniformada recibió un reconocimiento por parte del secretario de Seguridad Ciudadana, Jesús Orta, y de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, por obtener 9.48 en su curso, que tuvo una duración de seis meses.

Así como ella, otros 918 alumnos de este instituto se graduaron de distintos cursos y un posgrado. De este total, 603 pertenecen a cuatro generaciones de la Universidad de la Policía, 92 son cadetes de la Policía Bancaria e Industrial; 105, de Policía Auxiliar; 34, egresados de la licenciatura en Tecnologías Aplicadas a Seguridad Pública, y 85 de la segunda generación de la maestría en Seguridad Pública.

María Rosas, la recién graduada de 28 años, recuerda que estudió la licenciatura en Comunicación, en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) Plantel Tezonco, cerca de su casa en Iztapalapa.

Aunque ningún integrante de su familia tiene carrera en la policía y a pesar de su opinión sobre el desempeño de los oficiales, ella tomó la decisión de ser una de los 80 mil elementos de esta capital.

“Tengo la carrera en Comunicación y me dije: ‘Vamos a ver qué es lo que pasa dentro de la policía’, porque desde pequeña tenía una imagen de que no sabían hacer nada, pero [esto] rompió con todos mis estigmas, mis prejuicios”, contó.

La joven estudiaba cinco días a la semana, durante toda la jornada en la universidad para sumar en total mil 200 horas de curso. Entre las clases estudiaba un poco y también pernoctaba en los dormitorios, como los demás compañeros.

La convivencia y enseñanza “me abrieron el panorama y vi que el policía verdaderamente es alguien que se prepara día a día para enfrentarse al mundo exterior”, compartió.