SIGUE LA CACERÍA DE CARO QUINTERO, OFRECEN 20 MDD

SIGUE LA CACERÍA DE CARO QUINTERO, OFRECEN 20 MDD

La cabeza de Rafael Caro Quintero tiene un alto precio en Estados Unidos, que cualquiera quisiera cobrar, desde el último rincón del mundo. 20 millone

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La cabeza de Rafael Caro Quintero tiene un alto precio en Estados Unidos, que cualquiera quisiera cobrar, desde el último rincón del mundo. 20 millones de pesos no son nada despreciables, pero se trata de un viejo narcotraficante que difícilmente será cazado.

La justicia estadounidense, quizás no recuerda las razones por las que se hizo famoso en 1985 el capo de capos, cuando fue atrapado por la justicia mexicana, pues ofreció al gobierno pagar la deuda externa, que para el país era impagable, “si me dejan trabajar a gusto con mis negocios puedo pagar la deuda externa del país”, aseguraba sin pudor alguno.

Comparado con las fechas recientes, Caro Quintero era tan famoso como ahora Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, que fue perseguido, por todo el mundo y, sin duda, aquel viejo narcotraficante que fuera líder del Cartel de Guadalajara, junto con su tío Ernesto Fonseca, habría superado sin problemas al Cartel del Pacífico, hoy preso y procesado en una corte de Nueva York.

Y solamente bastaría con recordar que 33 años después de aquella gran operación para catear el rancho de Caro Quintero, no ha sido superada, pues en el Rancho “El Búfalo”, ubicado en el estado de Durango, se logró el mayor decomiso de mariguana en la historia, diez mil toneladas estaban ahí y ahí mismo fueron destruidas.

 

Rafael Caro Quintero, mejor conocido entre las autoridades mexicanas como “El Narco de Narcos”, era el líder del cártel de Guadalajara, junto con su tío, Ernesto Fonseca, fundador del mismo cártel y a quien además encarcelaron meses después, por ser responsable del secuestro y la tortura del agente de la DEA, Enrique Camarena.

El agente estadounidense estaba infiltrado en México y logró ubicar y denunciar el gran rancho de Caro Quintero, luego de que se ganó la confianza de estos criminales. En noviembre de 1984, un ejército de 450 soldados apoyados por helicópteros, ingresaron al rancho El Búfalo.

Fue cuando el gobierno se dio cuenta de la gran capacidad económica y de producción que Caro Quintero tenía. Ahí encontraron los soldados a diez mil campesinos dedicados a la siembra, cosecha, secado y empaquetado de mariguana, en esa fecha las tropas incautaron las plantas que estaban sembradas en casi mil hectáreas, que Estados Unidos valuó en mas de ocho mil millones de dólares, siendo así, el decomiso mas grande en la historia.

Cuatro meses después del operativo, por órdenes de “don Neto Fonseca” y comandado por otro de los grandes e históricos narcotraficantes mexicanos, Miguel Ángel Félix Gallardo, se realizó el levantón de Enrique Camarena, el cual se efectuó a plena luz del día, por agentes corruptos de la policía, pagados por el mismo cártel de Guadalajara.

Un mes después los restos del desafortunado agente de la DEA fueron localizados en un pueblo de Michoacán, con signos de tortura y pruebas de que fue apaleado hasta la muerte.

Con el cártel de Guadalajara, formado en la década de los 80’s, Caro Quintero, tenía el control del tránsito de heroína, mariguana y posteriormente cocaína en gran parte del país, hacia los Estados Unidos, y provenientes de mafias colombianas, gracias a un acuerdo pactado con el narcotraficante Juan Matta-Ballesteros.

Gracias a los multimillonarios acuerdos con Matta-Ballesteros, el negocio de la cocaína creció de manera descomunal, dejando cientos de millones de dólares a estos grandes capos; que fueron tan poderosos y dominaban el mercado de la droga como en recientes años, lo ha mantenido el cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín Guzmán Loera.

Caro Quintero, logró acumular una gran fortuna, por ello su confianza de ofrecer al Gobierno de México el pago de  la deuda externa cuando el país se encontraba en la peor crisis económica y con la mayor deuda, durante el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado.

Los lujos, sus negocios y el gran despilfarro que era evidente en todo Guadalajara, llamaron la atención de la sobrina consentida de una familia muy influyente de políticos, nada menos que uno de ellos llegó a ser gobernador de Jalisco, Guillermo Cosío Vidaurri, el nombre de Sara Cosío se hizo famoso al saberse que era la amante del más grande narcotraficante de México.

La familia hizo correr la versión de que Caro Quintero había secuestrado a Sara y que la mantenía a su lado por la fuerza, que no la dejaba regresar a su casa, porque la tenía amenazada de muerte, sin embargo, poco después ella hizo pública una declaración en la que afirmó que estaba enamorada del capo y que estaba con él por voluntad propia.

Fue hasta que se cometió un descuido de la misma Sara, quien al llamar a su familia, fue ubicado el lugar de la guarida, ya que para entonces los teléfonos estaban intervenidos por la policía, fue así como lograron la captura de el capo mas grande de la historia,  en un rancho en Costa Rica, donde fue deportado a México en una nave de la Procuraduría General de la República (PGR), junto con ocho mexicanos más y la supuesta secuestrada, para ser juzgado y pasar 28 años una en la cárcel mexicana.

Caro Quintero, era en ese tiempo, el jefe de el “Chapo Guzmán”, líder del cártel de drogas considerado en la actualidad como el mas poderoso de México, cuando ese narco apenas era un joven novicio en el negocio, pero ya mataba era uno de los más jóvenes sicarios de esa mafia.

En noviembre de 1984, a raíz de su captura y de la de su principal colaborador colombiano, el cártel de Guadalajara, de Caro Quintero y su tío Ernesto Fonseca se desintegró y sus principales socios se desarticularon para formar diversas bandas criminales  que después se revelaron contra sus propios líderes, donde estuvieron involucrados “los Zetas”, “Los Beltrán Leyva”, “Ismael Zambada” y “Los hermanos Arellano Félix”.